lunes, 26 de enero de 2009

¿Quién tiene la culpa de que engordemos?

A menudo, culpamos a nuestro metabolismo de las oscilaciones de peso que sufrimos, generalmente cuando éstas hacen subir la aguja de la báscula hasta límites que no deseamos. Sin embargo, ¿sabemos qué es el metabolismo?, ¿podemos cambiarlo?

Según la Doctora Susan Bowerman, médico dietista del Centro de Nutrición Humana de UCLA, “el metabolismo se refiere a todos aquellos procesos químicos que tienen lugar en las células con el fin de mantener la vida: procesos respiratorios, bombeo de sangre, funcionamiento cerebral, extracción de la energía de los alimentos…”.

No obstante, a menudo nuestro organismo no es capaz de asimilar y procesar las calorías energéticas que ingerimos durante un día, por lo que se complica la tarea de mantener nuestro peso bajo control.

Lo que se conoce como Tasa Metabólica Basal no es otra cosa que el número de calorías que utiliza el cuerpo cuando está en reposo y representa la cantidad de ellas que debe consumir a lo largo de un día atendiendo a variables como la edad, el sexo, el peso corporal o el nivel de actividad física, para poder realizar las funciones vitales básicas. Así, según las recomendaciones de la FAO, un varón adulto, de unos 80 kilos de peso y 1.80 de estatura, deberá llevar una dieta de 1.800 Kcal. diarias; mientras que una mujer de la misma edad, de unos 60 kilos de peso y 1,60m. tendrá que ingerir unas 1.380 Kcal diarias; incrementándose la cantidad en 300 y 500 Kcal. cada día si se encuentran en periodo de embarazo o de lactancia, respectivamente.

Sin embargo, ¿por qué hay personas que comen mucho y no engordan y otras, en cambio, cogen peso con mucha facilidad? La respuesta no está en que unos sean más afortunados genéticamente que otros, sino en la velocidad a la que el organismo es capaz de metabolizar la energía que se ingiere, los hábitos alimenticios que se siguen, la cantidad de ejercicio que se practica, el ritmo de vida diario que se lleva…

Por eso, no todo lo que se cuenta sobre este tema es siempre cierto

En general, se ha tendido a pensar que el envejecimiento reduce la velocidad a la que actúa nuestro metabolismo, pero lo cierto es que, como afirma la Dra. Bowerman, aunque las personas tienden a ganar peso según se van haciendo mayores, este hecho encuentra sus causas en la tendencia a practicar menos ejercicio y esfuerzos físicos. Esto hace que la quema de calorías se reduzca sustancialmente, se produzca una pérdida de masa muscular magra y, por tanto, se ralentice la tasa metabólica. Aunque, para evitar males mayores, puede compensarse con el ejercicio cardiovascular y el entrenamiento muscular.

También hay quien dice que ingerir alimentos o bebidas muy fríos quema más calorías que si lo que tomamos es un café bien calentito, o un consomé. Sin embargo, según las mediciones científicas en laboratorios especializados, aunque es cierto que se produce un ligero aumento de quema de calorías cuando lo que se toma está helado, la diferencia es tan pequeña que no llega a tener impacto significativo en la pérdida de peso.

Otro de los mitos más comunes que refuta la doctora gira en torno al metabolismo y su ralentización al disminuir la ingesta de calorías diarias. Así, afirma que, aunque esto es cierto porque la inclinación natural del cuerpo es conservar las calorías de la mejor manera posible, “estos descensos son relativamente pequeños”, por lo que la solución para mantener nuestro peso a raya pasa por volvernos más activosy, así, compensar estos cambios para bajar unos kilos y quemar más Kcal. “con una combinación de dieta y ejercicio”.

Además, concluye, tampoco es cierto que si dejamos de comer por las noches, aprovechando que nuestro metabolismo es más lento durante esas horas, perdamos kilos con más facilidad. La realidad es que el reloj no influye en nuestro peso, sino que esto se produce porque, sencillamente, se dejan de consumir calorías.

En definitiva, cada uno que saque sus conclusiones, pero está claro el papel del ejercicio físico en nuestra salud y estado físico...

¡¡Ánimo y a moverse!!

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero si tu comes mucho y luego haces deporte se supone que no debes de engordar,¿no?

Juanmi dijo...

Comer más de lo necesario no es recomendable, ya que vamos acumulando calorías que no utilizamos. Es cierto que al hacer deporte "quemamos" muchas de las calorías que ingerimos, pero hay que intentar que los alimentos que ingerimos sean saludables.
Como dice el artículo, con una dieta equilibrada y algo de ejercicio físico todo irá bien.

Anónimo dijo...

¿Pero por un caprichito algún dia no pasa nada no?

Juan Antonio Cisneros dijo...

Los caprichitos no son malos, todo lo contrario, nos liberan de la tensión del control continuo... siempre que sean exporádicos

Amada dijo...

¿Qué significa exporádicos?Y oye...tú quién eres?

Julio dijo...

Esporádico es que sucede con poca frecuencia, Amada. Juan Antonio fue compañero de carrera de Juan Miguel, al igual que yo.
Por cierto, Juanmi, muy bueno el artículo te lo voy a "plagiar" en mi bitácora de La Jarcia (http://educacionfisicalajarcia.blogspot.com ).

Amada dijo...

Aaa vale valee pues yo soy una alumna suya.

Anónimo dijo...

ese juanmi soy juan antonio agudo (eseeeeee bascaaaaaaaa)